Cirugía de la vesícula biliar

La vesícula biliar es un órgano en forma de pera que descansa debajo del lado derecho del hígado.

Su función principal es la colección y concentración de la bilis producida por el hígado. La bilis es liberada por la vesícula después de comer, ayudando a la digestión. La bilis viaja a través de unos conductos (vía biliar) hacia el intestino delgado.

La presencia de cálculos en la vesícula biliar o colelitiasis, es la enfermedad por excelencia de la vesícula, constituyendo uno de los procesos patológicos más frecuentes. Se da con una prevalencia media del 12%, siendo más frecuente en mujeres.. La edad por encima de los 40 años, es uno de los factores que influyen en su aparición. Otros factores son la obesidad, las dietas de adelgazamiento muy agresivas y el embarazo.

La mayoría de los cálculos (85%) son de colesterol. Cuando el equilibrio el equilibrio entre las sales biliares y el colesterol se rompe, la vesícula actúa como un reservorio, permitiendo la sedimentación y formación de cálculos biliares. En el 85% de los casos, la localización de los cálculos se produce sólamente en la vesícula, mientras que en el restante 15% se encuentran también alojados en las vías biliares. En el inicio de la enfermedad, los cálculos son asintomáticos. Tembién pueden dar síntomas menores digestivos (flatulencia,hinchazón abdominal aerofagia…). Incluso en pacientes con cálculos y sin síntomas, está indicada la intervención quirúrgica, si el paciente es joven o de mediana edad (<50 años) o su expectativa de vida es mayor de 20 años. Asímismo, estaría indicado en pacientes con DM, vesículas en porcelana, pólipos > 1cm o < 1cm en pacientes de menos de 45a, cálculos mayores de 3cm o menor de 3 mm, etc… No obstante, el tratamiento debe siempre individualizarse.

Los síntomas típicos de la colelitiasis son dolor en relación con ingesta de comida rica en grasas, localizado en la región superior derecha del abdomen o en la “boca del estómago”, que se irradia hacia el hombro derecho. Esto es lo que se llama cólico biliar. Suele acompañarse de naúseas y vómitos, sudoración y malestar general. Tras el período agudo, permanece un dolor sordo en la misma región durante horas o días. Cuando se da la presencia de cálculos en la vsícula junto al cólico biliar, la indicación de operación es clara. Aproximadamente el 50% de estos pacientes son intervenidos en un período de 6 años desde el diagnóstico.

Cuando la inflamación es muy importante, puede ocluirse el conducto cístico. En esta situación, las sales biliares resultan tóxicas e irritantes. Además, el crecimiento bacteriano resulta más fácil en una cavidad cerrada. La inflamación, el proceso de infección, el edema y el aumento de grosor de la pared de la vesícula, puede producir aparición de zonas de riego sanguíneo pobre y la posterior gangrena de la misma, con la gravedad que ello conlleva. Todo este cuadro es lo que llamamos colecistitis aguda. Es de alto riesgo especialmente en pacientes mayores, diabéticos e inmunodeprimidos. En el caso de la colecistitis aguda, es conveniente la intervención quirúrgica en las primeras 48-72h de hospitalización. Otra posibilidad, ya dependiendo de cada paciente, es el tratamiento antibiótico y la operación después de 6 a 8 semanas (en los casos en los que dicho tratamiento sea efectivo).

Otras complicaciones de la colelitiasis son la pancreatitis aguda, la coledocolitiasis, la colangitis y el íleo biliar.

¿Qué pruebas me debo realizar?

Una vez que halla sido examinado por el cirujano, las pruebas que suelen pedirse son una analítica completa con perfil hepático, una radiografía de tórax y abdomen y una ecografía abdominal. Esta última es la prueba principal en el diagnóstico de esta patología. Puede ser útil una colangio-resonancia para descartar la presencia de cálculos en los conductos biliares. También puede pedírsele una CPRE (colangiografía retrógrada endoscópica).

Una vez llegado al diagnóstico y a la indicación de cirugía, deberá firmar un consentimiento informado que se puede descargar desde esta página, en el que autoriza la intervención (ver apartado “Consentimientos”). Una vez sea valorado/a por el anestesiólogo y esta halla dado su visto bueno, se programará el día de la intervención. Deberá venir en ayunas (comida sólida y líquida) desde la noche previa a la intervención.

¿En qué consiste la intervención?

La intervención consiste en la extirpación completa de la vesícula biliar. Se denomina colecistectomía. El método de acceso puede ser abierto (incisión clásica debajo del reborde costal derecho) o por vía laparoscópica. Esta última es la técnica de elección y la que debe emplearse en primer lugar, siempre dependiendo de las condiciones particulares de cada paciente. Aproximadamente un 10% de las colecistectomías que se comienzan por vía laparoscópica, acaban siendo reconvertidas a vía tradicional (dificultad técnica, inflamación de la vesícula, riesgo de sangrado, etc…). Esto no es una complicación, sino una decisión técnica del cirujano. Esta cifra puede ser incluso del 50% en los casos de colecistitis aguda.

La vía de abordaje laparoscópica consiste en la realización de una pequeña incisión encima del ombligo y otras dos o tres de aproximadamente un centímetro, por donde introducimos el instrumental necesario para la extirpación de la vesícula. Como todas las intervenciones tiene una serie de complicaciones:

1. Hemorragia

2. Bilioperitoneo (fuga de bilis a la cavidad abdominal)

3. Colección de pus intraabdominal.0.3%  Suele formarse por un hematoma que se infecta en el postoperatorio

4. Lesión de la vía biliar (0,2-0.7% por vía laparoscópica)

5. Infección de la herida 1-3%

Ya me he intervenido. ¿Y ahora qué?

Una vez que es intervenido/a, pasará unas horas en la Unidad de Reanimación y pasará posteriormente a la habitación. En pacientes seleccionados (jóvenes sin patología de riesgo, colelitiasis simple, cercanía al Hospital, etc.), es posible realizar el alta el mismo día en el caso de operarse por la mañana, o al día siguiente si lo hace por la tarde. Es necesario para ello que se encuentre sin síntomas y con buen estado general, tolere la alimentación y no existan contraindicaciones para el alta.

En algunas ocasiones por precaución, dejamos un drenaje intrabdominal que se puede retirar en las 48 o 72 horas posteriores a la intervención.

Una vez en casa, aconsejamos dieta blanda sin grasas ni fritos durante un tiempo. Puede realizar su vida normal sin realizar esfuerzos importantes. En el caso de haberse intervenido por vía laparoscópica, necesitará estar durante unos 7-10 días inyectándose en el abdomen heparina de bajo peso para prevenir trombosis. Los agrafes (grapas) serán retirados a los 5-7 días.

Será revisada en nuestra consulta a las 2 a 4 semanas de la intervención.

Vídeos

http://chapters.websurg.com/technique/index.php?full=1&doi=ot02es011

 

Los siguientes documentos, también disponibles en el apartado de DOCUMENTOS-DIETAS Y RECOMENDACIONES, pueden serle de ayuda

Intervención colecistectomía laparoscópica

Intervención Colecistectomía laparoscópica (preoperatorio)

Recomendaciones y DIeta para pacientes intervenidos de colecistectomía

A %d blogueros les gusta esto: