Cirugía tiroidea

El tiroides es una glándula endocrina que produce las hormonas (T3 y T4) necesarias para regular la temperatura corporal y el consumo de energía de nuestro organismo. La glándula tiroides, a su vez, está regulada por otra glándula llamada hipófisis, quien a su vez tiene control cerebral. La hipófisis mantiene estimulada a la tiroides mediante una hormona llamada TSH. Cuando el tiroides funciona menos de lo normal, la hipófisis aumenta el estímulo enviándole mayores cantidades de TSH. Por el contrario, cuando la tiroides funciona excesivamente, la hipófisis disminuye los niveles de TSH.

Tiene dos lóbulos simétricos unidos por un istmo central más estrecho que le dan la forma de una mariposa o “H”. Está situado en la parte anterior y baja del cuello, por delante de la tráquea. A los dos lados del tiroides y por detrás de él se encuentran : el nervio recurrente, que mueve las cuerdas vocales, y las glándulas paratiroides, (como una lenteja), pero fundamentales para regular el metabolismo del calcio. A ambos lados se encuentran otras estructuras de gran importancia como la vena yugular o la arteria carótida.

Aunque muchas enfermedades tiroideas se curan con medicamentos, otras deben ser intervenidas quirúrgicamente.

Los procedimientos quirúrgicos de la tiroides se indican para pacientes con una variedad de afecciones tiroideas, incluyendo:

– Nódulos tiroideos cancerosos y benignos

– Glándulas tiroides grandes (bocios)

– Glándulas hiperactivas (hipertiroidismo).

Existen varios tipos de intervenciones que se pueden realizar:  extirpación de un lóbulo tiroideo, un lóbulo y el istmo (porción que une ambos lóbulos) o la extirpación de toda la glándula.

Nódulo tiroideo y Nódulo Tóxico 

Nódulos tiroideos

Hemitiroidectomía (un lóbulo)  más istmectomía

Bocio Multinodular (BMN)

Hemitiroidectomía (un lóbulo) en el lado del nódulo dominante.
El nódulo dominante es el de mayor tamaño, el que  nos hace consultar con el endocrino y sobre el que se realiza la  punción (PAAF) cuando está indicada.
En caso de BMN bilateral se debe realizar tiroidectomía total.

Bocio Multinodular Tóxico (BMNT)

Tiroidectomía Total.

Hipertiroidismo por enfermedad de Graves-Basedow (EGB)

Enfermedad de Graves Basedow
Tiroidectomía Total.

Cáncer Diferenciado de tiroides (CDT)

Cáncer de tiroides

Es el más frecuente, constituye hasta el 95% de los casos de los cánceres de tiroides y tiene, globalmente, buen pronóstico. La supervivencia global a los 10 años oscila entre el 80 y el 95%.
El CDT incluye dos variedades, el Carcinoma Papilar de Tiroides (CPT) y el Carcinoma Folicular de Tiroides (CFT), con una incidencia del 80% y 10-15% respectivamente.

La Tiroidectomía Total constituye el tratamiento estandar del CDT.
En los casos en que el diagnóstico de cáncer se obtiene después de realizar una hemitiroidectomía, habitualmente indicamos una nueva intervención para completar la tiroidectomía (Tiroidectomía Total en 2 tiempos).

Vaciamiento ganglionar del Compartimento Cervical Central (VGCC). Es un vaciamiento complejo, que abarca el espacio incluido ente ambas carótidas lateralmente y desde el hiodes a troncos supra-aórticos ,en sentido craneocaudal. Aumenta el riesgo de disfonia  y de hipocalcemia (lesíón de las glándulas paratiroides).

Vaciamento ganglionar funcional (VGF): consiste en quitar el tejido linfograso en la zona laterocevical de cuello y está indicado en los casos en que hay ganglios palpables o vistos en la ecografia cervical de estadificación.

Puede recomendársele cirugía por cualquiera de los siguientes resultados de una biopsia:

(1) Cáncer

(2) Posible cáncer o duda diagnóstica

(3) Benigno (grande, crecimiento o síntomatología asociada).

La mayor parte de las tiroidectomías se realizan a través de una incisión horizontal en el cuello, que se suele realizar un par de dedos por encima del esternón y entre los dos músculos esternocleidomastoideos. El tamaño de la incisión varía en función del tamaño y la consistencia de la lesión tiroidea, y de la morfología del cuello del paciente.

¿Qué tipo de evaluación preoperatoria necesito?
Como cualquier candidato a cirugía, el paciente necesita de un estudio preanestésico. Ello incluye las pruebas que el anestesista necesita para dar el visto bueno a ser anestesiado: radiografías, analíticas completas, electrocardiograma y cualquier determinación específica que su doctor considere necesaria por sus características personales. De forma específica como candidato a cirugía tiroidea, serán necesarias ecografía, perfil hormonal tiroideo, gammagrafía (en algunos casos) y punción/aspiración con aguja fina (también en algunos casos). Cualquier paciente que haya tenido un cambio en la voz, o que haya tenido una operación previa del cuello deberá tener una evaluación pre-operatoria de las cuerdas vocales. Esto es importante para determinar si el nervio de la laringe recurrente, que inerva los músculos de las cuerdas vocales, está funcionando normalmente.

¿Cuáles son los riesgos de la operación?
Los riesgos más importantes  incluyen:

1) Hemorragia (0,5-2%) que puede causar dificultad respiratoria y precisar de reintervención urgente. Sobre todo en las 6 horas tras la cirugía (40-50%).

2) Daño al nervio de la laringe recurrente que puede causar ronquera transitoria (4-8%), permanente (0,5-3%) o necesidad de traqueotomía

3) Daño a las glándulas paratiroides que controlan los niveles de calcio en el cuerpo, causando hipoparatiroidismo.La hipocalcemia transitoria postoperatoria es frecuente y se puede dar hasta en un 50% de las tiroidectomías totales. La permanente es rara, pero puede llegar a ser del 15% cuando la tiroidectomía es por cáncer y se realiza vaciamiento ganglionar.

Estas complicaciones ocurren con mayor frecuencia en pacientes que tienen:

1. Cáncer de tiroides y es necesario rescar  muchos ganglios linfáticos afectados y/o tumores invasivos

2. Pacientes que son intervenidos por segunda vez (2-12%)

3. Pacientes con bocios grandes que se extienden por debajo del esternón.

En general, el riesgo de cualquier complicación seria, debería ser menor del 2%. Sin embargo, el riesgo de complicaciones que se discute con el paciente deberá ser el del cirujano en particular, y no el riesgo citado en la literatura. Antes de la cirugía, los pacientes deberán dar su consentimiento con información por parte del cirujano (ver apartado “Consentimientos”), acerca de las razones para la operación, los métodos alternativos de tratamiento, y los riesgos y beneficios potenciales de la operación.

¿Qué ocurre después de que mi cirujano decide la necesidad de intervención? Link a Cirugía de tiroides
Una vez que se haya reunido con el cirujano y haya decidido proceder con la cirugía, a usted se le dará cita para su evaluación pre-operatoria y será valorado por el anestesiólogo. Usted no deberá comer ni beber nada después de la media noche anterior al día de su cirugía. La intervención usualmente tarda entre 1,30 y 2. A veces es necesario colocar un drenaje quirúrgico en su cuello un poco debajo de la  incisión. Se retirará en las 24 o 48 h tras la operación. En el postoperatorio inmediato puede usted notar ciertas molestias transitorias en la garganta, semejante al dolor de la amigdalitis  y relacionadas con la intubación.  También puede notar un discreto cambio en la calidad de la voz, cierta incoordinación al tragar o sensación de mucosidad en la garganta que no puede movilizar con la tos. Estas molestias frecuentemente desaparecen a los pocos días. Desde el área de reanimación se le llevará a una habitación en el hospital. Habitualmente son dados de alta entre las 24 y 72h tras la intervención y las grapas retiradas en este periodo de tiempo. La actividad normal puede comenzar en el primer día post-operatorio. Deberán evitarse los ejercicios físicos importantes. Aunque la incisión suele ser pequeña y coincidente con una arruga del cuello, es conveniente protegerla durante varios meses con protección solar total. Será revisado en la Consulta externa de Endocrino y de Cirugía a las dos semanas de la intervención.

¿Quedaré normal después de la cirugía?
Sí. Una vez que se haya recuperado de los efectos de la cirugía de la tiroides, usted podrá hacer todas las cosas que hacía antes de la operación. Muchos pacientes desarrollan hipotiroidismo después de la cirugía, requiriendo tratamiento con hormona tiroidea. Si usted tiene cáncer de tiroides, su médico le puede recomendar tratamiento con yodo radiactivo, antes de comenzar la terapia con hormona tiroidea. La hormona tiroidea se utiliza en dos situaciones:

1) Para reemplazar la función de la glándula tiroides que ya no funciona normalmente (terapia de sustitución)

2) para prevenir el crecimiento de tejido tiroideo (terapia de supresión).

Desde el año 2003, nuestro equipo ha realizado cerca de 500 intervenciones hasta la fecha. Incluyendo reoperaciones, Enfermedad de graves, bocios endotorácicos y cáncer, sólo 7 han presentado lesión permanente del nervio laríngeo recurrente (1,4%).

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