Cirugía de la Hernia

La hernia inguinal y su tratamiento quirúrgico, es una de las principales patologías en nuestro medio.

Una hernia es la salida o protusión de una víscera abdominal (intestino delgado, grueso, vejiga, etc) a través de una debilidad  de la pared abdominal. La mayoría ocurren en la región de la ingle (hernias inguinales y crurales). Otros sitios en los que puede existir una hernia son el ombligo (hernia umbilical), por encima del mismo (hernia epigástrica) o a los lados de la línea semilunar en los flancos (hernia de Spiegel). Cuando se produce sobre la incisión de una intervención anterior, se llama hernia laparotómica o eventración.

La mayoría de las hernias son adquiridas, si bien pueden presentarse en recién nacidos y lactantes. De un 1-3% de los nacidos a término y un 5-30% de los prematuros. En adultos, hasta un 5-15% de estos, presentan hernia inguinal. Es más frecuente en varones. Sin embargo la crural es más común en mujeres.Son varios los factores predisponentes y las causas que intervienen en su formación:

1. La bipedestación propia del ser humano. La posición erecta, tensa y abre el conducto inguinal

2. Debilidad congénita de la pared del abdomen.

3. Debilidad adquirida de la pared abdominal (edad, falta de ejercicio físico, intervenciones previas…)

3. Elevaciones repetidas de la presión intraabdominal (embarazo, tos, estreñimiento, ascitis, obesidad, sedentarismo…)

¿Cómo sé que tengo una hernia?

Por lo general es fácil reconocer una hernia. Se manifiesta como un bulto o tumor que aparece en la región en que se localiza. Es posible que sienta dolor al levantar objetos pesados, al toser, al hacer fuerza cuando orina o defeca, o cuando permanece de pie durante periodos prolongados.

El dolor puede ser agudo e inmediato, o bien un dolor leve que se hace más intenso hacia el final del día. El dolor severo y continuo, enrojecimiento y sensibilidad son señales de que la hernia puede estar atrapara o estrangulada. Dichos síntomas son motivo de preocupación e indican que debe comunicarse de inmediato con su cirujano.

¿Cuándo debo ser intervenido de una hernia?

La reparación de una hernia en general, requiere cirugía. No desaparece sola y no hay ninguna medicación o tratamiento que logre repararla. A excepción de las hernias pequeñas, con anillo ancho y que no crecen, en el paciente anciano, todas las demás deberían ser intervenidas. La hernia generalmente se agranda con el paso del tiempo y puede dañar a una víscera abdominal si estos órganos quedan atrapados (hernia estrangulada). Es mucho más seguro que tratar quirúrgicamente una hernia  antes de que esto suceda que tratarla en una situación de emergencia. La reparación de una hernia inguinal es una de las operaciones más comunes en los niños y en los adultos.

¿En qué consiste la intervención?

Las técnicas de reparación de las hernias, han sufrido varias modificaciones a lo largo de la Historia. Antiguamente, el defecto era reparado con los propios tejidos de la zona (Técnicas de Bassini, Mayo, Shouldice, etc). Actualmente se aboga por el principio “tension free”. Esto quiere decir, reparar la hernia sin tensión, colocando mallas protésicas en la zona de debilidad. Estas suelen ser de material irreabsorbible o reabsorbible a largo plazo. Lo que se pretende con ello, es crear una cicatriz que refuerce la zona de por vida.

Las técnicas más usadas en la hernia inguinal son el Rutkow-Robbins y la técnica de Lichtenstein.

Después de ser valorado por su Cirujano y de ser realizada la valoración preanestésica, ingresará para ser intervenido. Debe estar en ayunas desde la noche antes de la intervención.

Normalmente, se emplean varios tipos de anestesia:

1. Local y sedación

2. Espinal

3. General

El tipo de anestesia, será a criterio del anestesista, siempre teniendo en cuenta la mejor opción en su caso y con la idea de proporcionarle el máximo confort.

Una vez intervenido, pasará a una habitación donde descansará las siguientes horas. Si todo va bien, comenzará a probar si tolera alimentación oral a las pocas horas y podrá ser dado de alta en el mismo día. Si es intervenido en la tarde o noche, pasará al menos una noche en el Hospital.

¿Qué complicaciones puede haber?

Las complicaciones pueden ser:

1. Hematoma o infección de la herida

2. Dolor postoperatorio

3. Retención urinaria aguda

4. Atrofia testicular. Sobre todo en hernias inguinales de gran tamaño y varios años de evolución, es posible que se lesionen los vasos sanguineos que llevan la sangre al testículo y producir por lo tanto una atrofia

5. Recidiva. Esto significa que se reproduzca la hernia. Hoy día suele ser superior a un 1%.

6. Rechazo de la malla.

7. Seroma o acumulación de líquido en la herida. Suele ser consecuencia del propio proceso inflamatorio que provoca la malla.

Y después de operarme ¿qué debo hacer?

Los agrafes o grapas, serán retirados entre los 7 a 10 días de la intervención. Una vez que sea dado de alta, nosotros aconsejamos no realizar esfuerzos durante al menos un mes. Sí que puede realizar ejercicio suave (caminar, actividad normal, etc) desde la semana de la intervención. Será revisado en nuestra consulta aproximadamente al mes de la operación.

 

Los siguientes documentos, también disponibles en el apartado de DOCUMENTOS-DIETAS Y RECOMENDACIONES, pueden serle de ayuda

Intervención Hernia

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: